Incertidumbre y esperanza
- Isabel Armando

- hace 48 minutos
- 5 min de lectura
Hace mucho no escribo, es porque desde hace un tiempo hay preguntas que me desvelan.
¿Qué hacemos con los años que hemos ganado?
La medicina, las mejores costumbres alimentarias y cuidado del cuerpo y de la mente, nos han catapultado a una longevidad para la que no estamos preparados.
Y que actualmente nos exige reflexión, introspección y toma de decisiones.
Cuando le pregunto a mis amigas que recién se jubilan ¿qué quieren hacer? me dicen viajar y viajar.
Cuando les pregunto nuevamente después de unos años ya no se conforman con viajar quieren viajar con contenido, buscan que cada viaje sea una experiencia en si misma, que les deje algo.
Esto nos cambia . No es turismo, es transformación.
A través del aprendizaje buscamos rediseñar una identidad, esa envoltura que dejamos caer cuando desaparecen algunas obligaciones y ahora hay que reconstruir la esencia.
Buscamos una nueva comunidad con la que compartir momentos, dudas y aprendizaje.
Ahi , aparecemos nosotros los viajeros de los idiomas y las experiencias multiculturales , el aprendizaje de ser ciudadano del mundo, que no es poca cosa.
El mundo actual me desespera, guerra,odio,hambre y necesidad.
Nosotros poco podemos hacer.
Pero cuando uno es ciudadano del mundo y pone una cuota de amor en los demás,se resta la misma cuota de odio del otro lado.
La lucha entre el bien y el mal, que dificil.
Hace meses que investigo, pregunto, y cada vez me surgen más preguntas en lugar de respuestas.
¿Cómo vamos a encontrarle el sentido a estos veinte o mas años que nos faltan?
Es mucho tiempo para cruzarse de brazos y no hacer nada, es una eternidad inutil y vacía.
Las preguntas me buscan, no soy yo.
Y ahi entran en juego la reflexión, la introspección.
La primera , para darnos cuenta de que hacer por hacer, sólo es una continuación de los patrones de nuestra vida en actividad.
La segunda nos permite entrar dentro de nuestra humanidad .
Te dicen...haga ejercicio, coma saludable, camine 10000 pasos por dia, haga terapia, haga teatro, vaya a cursos, este activo!
Momento. Pare de sufrir.
Primer voy a encontrar mi nueva identidad y vere si puedo resetearme.
¿Qué es lo que quiero hacer?
En principio uno no lo sabe, tiene más tiempo, tambien más silencio y ahí es donde uno escucha las preguntas.
Ay , que miedito .
En el silencio aparecen todos los duelos, la pérdida del compañero, la pérdida de familiares, la pérdida de una vida estructurada por horarios y obligaciones laborales y familiares , el cese de la profesión, el cambio de status profesional, y finalmente de nuestra imagen de juventud ante una nueva generación que nos atropella y abruma.
Ni hablar de las habilidades que tengamos, en cuanto a Recursos Humanos dejamos de existir hace una glaciación.
Muy bien.
¿Qué es con lo que contamos?
Con experiencia de vida, calle, que le dicen por ahí.
Parece no bastar.
En esta longevidad para la que no estamos preparados porque no acompañaron la extensión de una vida útil con herramientas para incluirla...estamos solos.
Este es el panorama. La buena noticia es que somos resilientes , hicimos un Master en este país, ¡a ver como nos reinventamos!😏😏😏
Afortunadamente tenemos gente que piensa soluciones innovadoras para hacer que la vida sea más facil en ciertos casos.
Nos conectamos con Juan Cabrillana, de Madrid, que tiene una agencia de viajes que contempla pasajeros de +80, en viajes y recorridos especializados, pero con una empatía especial.
Estamos en plena sintonía.
Este es Juan, y esta nuestra conversación.

-¿Desde cuando tienes esta actividad?-
-Llevo varios años dedicado a diseñar y acompañar en viajes a personas mayores de 75 por España y Europa.
En 2021 pedí una excedencia para cuidar a mi madre, a finales de año dejé mi trabajo en el área financiera de una editorial en 2022 y comencé este proyecto.
-¿Cuál fue el motivo que te impulsó?-
Mi madre vivia en un resort para mayores y con el paso del tiempo me dí cuenta de que muchas personas seguían teniendo ilusión por viajar pero habian dejado de hacerlo porque los viajes organizados eran demasiado rápidos, impersonales o físicamente exigentes.
Ví que existía una necesidad muy concreta.
Personas que no necesitaban un guía que les enseñara monumentos, sino alguien que les transmitiera tranquilidad, seguridad y confianza para volver a viajar.
Asi nació viajes de la edad tardia, para demostrar que nunca es tarde para cumplir un sueño si el viaje esta pensado para la persona y no la persona para el viaje.

-¿Como percibís desde España este aumento de la expectativa de vida ?
-Es una realidad que cada vez vivimos más , llegamos a edad más avanzada con mejor salud y mayor autonomía que hace unas décadas.
Hoy encontramos muchas personas de 75 ,80 y 90 que siguen teniendo curiosidad por descubrir nuevos lugares . La edad ya no es el límite, lo importante es adaptar el ritmo a las necesidades de cada persona.
-¿Qué emociones te genera trabajar con este segmento?-pregunto.
-Es sin duda la parte más bonita de mi trabajo.-
Tengo el privilegio de acompañar a quienes estan cumpliendo un sueño que llevaban esperando toda la vida.
Hay viajeros pensaban que nunca podrían volver a viajar , y ver la emoción con la que descubren una ciudad o comparten una comida en un lugar especial es algo difíicil de describir.
Lo que más percibo en ellos es ilusión, muchas veces no recuerdan únicamente lo monumentos o las ciudades sino cómo se sintieron.
-¿Cómo llevas los viajes, cual es la dinamica?-
-Muy sencillo, trabajo con grupos privados de una a cuatro personas, diseño cada viaje y los acompaño durante todo el recorrido.
Si un día quieren quedarse en algun lugar mas tiempo, perfecto, cambiamos los planes-
Cuando una persona de 80 o 90 años vuelve a viajar no está tachando un destino de una lista.
Está demostrando que todavía puede emocionarse y crear recuerdos junto a las personas que quiere. -termina.

Volvemos a lo mismo, no es turismo, es transformación, en este caso , de lo que era una imposibilidad en algo posible.
Por lo que dice Juan Cabrillana, él mismo encontró su camino y disfruta con ello.
Encontrar el propio camino equivale a descubrir un propósito de vida,el Ikigai de los japoneses, el próposito que hace que nos levantemos cada mañana.
No pedimos caridad, pedimos igualdad.
Somos actualmente el 22% de la población mundial y las estadísticas dicen que para el 2050 duplicaremos esta realidad.
Hay que encontrar respuestas pronto, no esperar que suceda.
En otros temas es todavía mucho más urgente, recursos económicos, inclusión laboral, manejo de autonomía, hay miles de temas que tratar y que resolver.
¿Por qué seguimos organizando la sociedad como si vivir ochenta o noventa años fuera una excepción?
¿Estamos diseñando ciudades, trabajos y comunidades para una población que ya cambió?
En Japón, envejecer no se significa como un declive, sino como una acumulación de belleza y sofisticación (ligado al concepto estético del Wabi-Sabi: la belleza de lo imperfecto, lo antiguo y lo desgastado por el tiempo).
En cambio, enalgunas culturas el viejo, es descartable, o en el mejor de los casos, lo rodeamos y apabullamos con cuidados que lo único que hacen es restar la autonomía que les queda.
Les quitamos la autoestima y le dejamos migajas de lo que eran , en lugar de bucear al rescate de lo que aún pueden ser.
Reconstruir una nueva identidad no parece tarea facil.
Pero es fundamental para ttransitar esta etapa que se nos presenta llena de desafios.
saber quién fui e imaginar -¿ quién quiero ser ahora que tengo al menos mas tiempo y menos obligaciones?
Pensemos juntos posibles alternativas, ¿ les parece? ideas innovadoras que podamos llevar a la práctica o reflexiones acerca de como ven ustedes el futuro.
Espero sus comentarios esta vez.
Con el cariño de siempre
Isabel
25 de julio 2026
Juan Cabrillana



Comentarios